Hoy quiero hablar de una situación que en ocasiones puede ser un tanto embarazosa: el momento en el que tienes que responder a la pregunta “y tú, ¿a qué te dedicas?”
Ya sea con amigos de tus padres, a un guardia civil que pasaba por ahí, con el ligue del fin de semana o con tu nueva mascota, el momento en el que te enfrentas a esta pregunta puede resultar ligeramente… comprometido.
A continuación analizaremos los casos típicos para que estéis preparados y podáis salir del apuro.
Respuesta nº 1: Soy jugador profesional de poker.
Lo primero que se nos pasa por la cabeza (muy inconscientemente, todo hay que decirlo) es decir la verdad. “Soy jugador profesional de poker”. Lo que viene a continuación, casi invariablemente, son las caras de resignación, sonrisas condescendientes varias y la eterna pregunta: “pero… ¿eso es un trabajo?”. Claro, a partir de ahí tu ya puedes hablar de probabilidades, valor esperado y blinds a las 100, que el estigma no te lo quitas ni lavándote con Ariel. Peor aún, si la persona en cuestión tiene más de 30 años y menos de 150, puede que no vuelvan a considerarte un ser humano. Esto, por supuesto, no es necesariamente malo.
Otro factor que debemos tener en cuenta es el riesgo de que interlocutor sea secuestrador profesional, extorsionador aficionado o similares. Aunque tú no le hayas dicho si ganas o pierdes dinero, puede pensar que tienes una flor en el culo y los billetes te llueven encima. Para tu familia puede ser un tanto desagradable recibir una llamada pidiendo un rescate multimillonario por ti.
No debemos pensar que ser sinceros sólo nos lleva al rechazo social o a un posible secuestro, hay una situación en la que puede sernos de utilidad, cuando salimos de fiesta e intentamos ligar, torpemente, con un grupo de mujeres altas y rubias que no hablan bien nuestro idioma. Las erasmus tienen que ser nuestro principal objetivo, en sus países natales el poker sale en la televisión y los periódicos, es un trabajo relacionado con dinero y fama. Obviamente si de milagro consigues ligar ten en cuenta que no es porque el poker te haga ser un adonis, igual que el extorsionador ellas piensan que te llueve la pasta, esperan poder sacarte el máximo en el mínimo de tiempo antes de abandonarte al descubrir que no eres un magnate del poker. Vaya, más o menos como cuando te encuentras un fish en las mesas.
Respuesta nº 2: Trabajo con ordenadores.
La más socorrida es la muy típica “trabajo con ordenadores”. El problema es que es demasiado vaga y normalmente suele ser el precedente a una sarta de preguntas, a cada cual más difícil de responder. Es decir, por ahorrarnos un “fregao” nos llevamos el lavavajillas entero.
Recuerdo cuando mi casero me pregunto a que me dedicaba, le conteste exactamente “trabajo con ordenadores” y él muy entusiasmado me contestó: ¡yo soy programador!. Os podeis imaginar q mi “ehhhhmmm” de casi 5 minutos no le sirvió como respuesta y tuve que recurrir a la respuesta nº 1.
Sólo recomiendo esta respuesta para gente mayor de 80 años, puesto que son los únicos que no nos van a poner en un aprieto con más preguntas al respecto. Los ordenadores son un misterio que escapa a su comprensión y atrapa a sus nietos.
Respuesta nº 3: Me dedico al análisis de bases de datos y toma de decisiones en función de las estadísticas obtenidas.
Otra opción muy original es utilizar una respuesta críptica, pero que no falte a la verdad, del tipo: “me dedico al análisis de bases de datos y toma de decisiones en función de las estadísticas obtenidas”. Esto es; nadie se entera pero suena muy guay y muy profesional. Si quieres rizar el rizo y asegurarte de que no entenderan nada, al final de la tu frase críptica escogida puedes añadir un “a tiempo real”. Para sonar algo más internacional y molón siempre podemos usar una traducción literal al inglés: “real time database analyzer”. Para los menos doctos en la lengua de Shakespeare: rial taim databeis analaiser.
El único pero de esta respuesta es el poco probable encuentro con un analista de bases de datos. En este caso recomiendo usar la respuesta nº 4.
Respuesta nº 4: Ataque de autismo (mi favorita).
Una de las reacciones más socorridas es simular un profundo ataque de autismo: un poco de tos nerviosa, algo de risa tonta, y una pizca de mirada perdida o el clasico silbido de “Patitos por aquí, patitos por allá…” Personalmente os recomiendo la mucho más efectiva y cuidadosamente elegida pregunta para desviar la atención: en caso de ser hombre ¿¡Has visto esa tía buena que pasaba!? Si es mujer: ¿Estás haciendo ejercicio? ¡Te veo más delgada! Lo cual, además de desviar la atención, también te ayudará a caerle bien tanto a las novias de tus amigos como a las amigas de tu madre.
Sobre el papel, el ataque de autismo parece una escapatoria genial, pero hay gente que se espera a que se te pase o te pregunta insistentemente. Si tienes la capacidad de simular ser autista durante horas eres un máquina, si perteneces al sufrido grupo de los humanos medios, ya sólo te queda decir la verdad o correr. Recomiendo en días lluviosos zapatillas con suela de goma negra.
Además, tu autismo puede ser un lastre para tus relaciones, la gente puede pensar que eres un poco rarito y asustarse. Y claro, si la velocidad a la que haces amigos no es superior a la velocidad con la que los pierdes, pronto tu vida social se reducirá al chat de las mesas. Aunque habrá quien considere esto una mejora.
Espero que gracias a este análisis estéis mejor preparados ante los peligros sociales que tiene ser jugador profesional de poker, a mi me ha costado mucho sudor, sangre y lágrimas… Maldito secuestro…
NL Deilor es el blog de Luis Sevilla, coach y jugador profesional de poker.